¡Hola ! Hoy abro un gran melón, uno de esos temas que levantan ciertas ampollas y pueden escocer, y sin embargo me parece súper necesario porque surge con mucha frecuencia en consulta.
Y es la preocupación acerca de que «mi ex pareja no cuida a nuestros hijos».
Afirmación que a siempre me trae una misma pregunta, ¿no los cuida o no los cuida como tú?
Es un tema sensible y delicado pero de distintas maneras, según sea el caso de que cada persona, pues hay dos grupos de realidades:
– Aquellos casos en los que la falta de cuidado son tal que se comete negligencia, casos entonces en los que hay que tomar medidas para salvaguardar el bienestar de los menores.
– Y la realidad más común: la ex pareja sí que cuida pero no con tanto miramiento como una misma, o sí que lo hace con mucha atención, pero no le da la misma importancia a las mismas cosas.
Después de estos años acompañando a tantas familias, vemos que la mayoría responde a este último grupo:
Madres que se han dejado la piel cuidando, que han renunciado a muchísimas cosas por hacerlo de manera excelente, que han leído, escuchado podcast y se han formado para asegurarse que lo hacían de la mejor manera posible para sus hijos y después, de golpe y porrazo, por la separación, ven como pierden el control sobre la crianza y tanto tiempo y esfuerzo parece que se esfuma como si nada.
Vivir esto es muy frustrante, no es el caso de todo el mundo, lo sé, pero sí el de una amplia generalidad que expresa la queja de que su ex no cuida a sus hijos.
La sensación de pérdida de control es enorme y el miedo a que los hijos se vean perjudicados estresa mucho, porque normalmente la otra persona no está por la labor de escuchar, por lo que la vía de la comunicación, al menos en este sentido está bloqueada.
Es muy importante distinguir entre lo que realmente puede ser perjudicial para los hijos y lo que no lo es.
Claro que el hecho de que no sea perjudicial no resta a la frustración personal que se vive en estas situaciones.
Precisamente esta realidad es la que funciona en numerosas ocasiones como anclaje al sufrimiento e impide avanzar en la vida sin estar condicionada (o condicionado) por la separación.
Lo mejor que puedes hacer es superar todos los duelos de la separación para que lo que vivas en el seno de vuestra familia no te condicione, sobre todo lo que tiene que ver con tu ex, pues entonces pocas posibilidades de ser libre y vivir con tranquilidad tendrás.
Claro que para ello toca aceptar la pérdida que supone poder controlar el 100% de la crianza y educación de tus hijos, y esto no suele ser nada fácil de aceptar.
Especialmente porque deseas lo mejor para ellos y darías tu vida porque siempre recibieran lo mejor y nada les perjudicara.
Ver cómo tus hijos vuelven con la misma ropa y sin lavar, o con las uñas largas porque quien debiera no se las ha cortado, o que les castigan y gritan en la otra casa… duele, duele y frustra mucho.
Y para que sepas qué puedes hacer y cómo vivir con más paz para ti y tus hijos, hemos hablado sobre este tema con mucha profundidad y detalle en el último episodio de nuestro podcast.
Escúchalo aquí en spotify o en cualquiera de las plataforma gratuitas de poscast.
Porque es un tema sensible y delicado no quiero desarrollarlo más por aquí porque se pierden matices, así que te pido por favor que escuches el podcast que hemos podido abordarlos con la profundidad y amplitud que requiere la preocupación de que «Mi ex no cuida a nuestros hijos (como yo)».
Ojalá te sirva.
Un fuerte abrazo.

