¿Tomaste tú la decisión de la separación?
Si es así quédate, que conocer este punto de vista puede ayudarte a comprender a la otra persona.
Y si tú no tomaste la decisión de la separación, entonces por favor lee hasta el final que este mail pude ayudarte.
Hay una pregunta que recibimos cargada de angustia que tiene que ver con «¿Cómo puedo superar la separación?», una pregunta que nos hace habitualmente quien no tuvo la iniciativa de esta decisión y que incluso no se habría separado si hubiera podido elegir.
Las diferencias a la hora de afrontar el duelo por la separación no tienen tanto que ver con el fondo como con los tiempos:
- Quien ha tomado la decisión lleva tiempo elaborando el duelo, pues en el rumiar interno acerca de si me separo o no, va asimilando las pérdidas que esta decisión conllevarán.
Por lo que. de alguna manera, más o menos consciente, va elaborando cada duelo que supone la decisión.
- Mientras que quien se encuentra con la decisión lo recibe todo de golpe, de una sola vez:
-
- Duelo por la pareja
- Duelo por el molde de familia que se deja de ser
- Duelo por la maternidad o paternidad distintas que se vivirá
- Duelo por el proyecto de vida que se esfuma…
Tantos duelos pesan demasiado y el dolor es tan grande que da la sensación de que nos vamos a morir del dolor, que es insoportable y demasiado desgarrador.
Siendo el peor de todos, el que se hace más insoportable , el que supone afrontar pasar menos tiempo con los hijos.
Hay un primer momento que toca llorar ese dolor y miedo y después es fundamental:
1. Redefinir el lugar de los hijos en la vida propia y tu lugar en su vida.
2. Redescubrir quién eres más allá de tu rol de madre (o padre).
Para afrontar esta nueva realidad y sus pérdidas, es súper importante dejar de hacer para limitarnos a sentir al inicio.
Sentir sin juzgar.
En el juicio acerca de lo que estamos viviendo y sintiendo es donde se genera el sufrimiento.
El dolor se siente en el corazón, en el cuerpo, el sufrimiento es lo que se piensa acerca de lo vivido y sentido y mientras que el dolor termina yéndose, el sufrimiento puede permanecer de por vida.
Así que en un momento así necesitamos conectar más con el cuerpo y menos con la mente.
El dolor no se resuelve haciendo, sino sintiéndolo.
Es fastidioso, lo sé, pero no hay tips ni fórmulas mágicas que lo eviten.
Tratar de evitarlo es como barrer sin recogedor y dejar la bastilla debajo de la alfombra.
Parece que no está, pero sí está y terminará saliendo.
El tiempo no lo cura todo, es necesario y beneficioso, pero no suficiente.
Es importante que en un momento de dolor tomemos partido por nuestro bienestar comenzando por lo más básico:
- Cuidar la alimentación y el descanso
- Rodearte de personas nutritivas.
Las etapas dolorosas no se resuelven de forma instantánea, son procesos que hay que vivir.
En el último episodio del podcast (Me ha dejado, ¿cómo lo supero?) hablamos en profundidad de todo ello y nos detenemos más en cómo cuidarse en un momento así y qué recursos pueden ayudar para superar esta etapa.
Recursos útiles para superar una separación o cualquier otro duelo o situación más compleja.
Escúchalo aquí.
Ojalá te sirva.
Un abrazo enorme.

