¡Hola ! ¿Te imaginas haber estado en la mie** más profunda, haber sentido que tu vida no tiene sentido, haberte preguntado por el sentido de la vida ante tanto dolor y sufrimiento y llegar un momento en el que todos tus sueños se cumplan muy por encima de tus expectativas?
Eso es lo que me ha pasado.
Claro que de un extremo al otro ha habido un largo recorrido, llevo tiempo contándotelo por aquí.
No se ha tratado ni de magia ni de suerte, sino de un muy profundo proceso de crecimiento personal y sanación de heridas de infancia.
Un proceso que no termina hasta el día que dejamos de respirar para siempre.
Pero que nos permite ir mejorando nuestra vida.
No dejes de confiar nunca.
Hay días de mie***, hay etapas que pensamos que ojalá no las estuviéramos viviendo, sin embargo cada situación que vivimos es necesaria para todo lo bueno que llegará después.
Aunque eso bueno no llegará solo ni por arte de magia, sino como consecuencia de que te hayas ocupado de tu parte: de aprender lo que cada situación viene a ponerte por delante.
¿A qué viene contarte esto hoy?
Porque estoy de celebración, porque con la carne de gallina y bastante vértigo te cuento que ya está en venta mi segundo libro: La familia enlazada.
Ha sido muy raro vivir la etapa final (elección de portada, maquetación, corrección…) estando en un momento tan triste de duelo, pero es que la vida es nacimiento y muerte, es dolor y es alegría, es lo uno y lo otro.
Y aquí está mi segunda criatura de papel que tanto va a ayudar a tantas personas y familias y eso es lo que más me ilusiona.
Si ya me desnudé en el primer libro, más lo hago en este segundo, de ahí también el vértigo que siento.
Lo que sucede es que creo que andamos un poco cansados de tanta teoría, y aunque esta es necesario en muchos momentos, también necesitamos contacto con la realidad de otras personas que han vivido o están viviendo el mismo proceso.
Y es que iniciar una nueva relación cuando ya existen hijos de otra anterior es una gran oportunidad y un desafío mayor.
Haber leído un libro como este me hubiera evitado muchos errores y alguna que otra crisis de pareja…
Por eso lo he escrito con tantas ganas e ilusión, pues pensaba en todas las personas a las que podrá ayudar al hacerles su camino mucho más fácil.
Este libro es el manual perfecto para personas que están iniciando una nueva relación y también para quienes ya han formalizado su familia enlazada.
No solo cuento en él nuestra experiencia como familia enlazada y lo que nos funcionó y lo que no, nuestros aciertos y errores, sino también las historias de otras personas que generosamente han querido compartir su experiencia como familia enlazada.
Miro atrás a aquella Rocío que creía que su vida llegaba a su fin con la separación, que nada tan bueno e ilusiónante podría volver a llegar y me encantaría ir a ella y decirle:
La vida es muchísimo más que lo que crees y lo que
has conocido hasta ahora.
Ábrete que hay mucho nuevo y bueno que está por llegar.
No hubiera creído a quien me hubiera dicho aquello, pero tal vez me hubiera dado un halo de esperanza en un momento tan gris en el que nada tenía sentido, ni la vida misma.
Así que hoy te regalo estas palabras que me diría a mi yo del pasado, por si te sirven a ti.
Mi vida no es perfecta, mi vida es 100% real como la tuya, y hay etapas más cómodas y otras más incómodas.
Y en aquel momento tan oscuro de mi vida hubo algo que fue un acierto y marcó la gran diferencia:
En el peor momento de mi separación, cuando parecía que nada podía ir peor, las cosas empeoraron y entonces me rendí.
No me resigné, me rendí a la vida desde un acto de entrega.
Le dije que me trajera ya de una vez todo lo malo, que no me resistía más a ello.
Que aceptaba todo lo peor que me siguiera llegando y que con todo aquello seguiría adelante.
Que me abría a los aprendizajes que todo aquello me trajera pero que no iba a dejar de vivir. Que seguiría adelante.
Y así lo hice.
Me rendí a la vida desde la entrega a lo que fuera que viniera y me abrí a seguir viviendo caminando hacia delante pasara lo que pasara.
Aquel momento, recuerdo perfectamente dónde estaba, lo que llevaba puesto, el día que hacía, la temperatura… lo recuerdo todo porque de verdad que pensé que nada peor me podía pasar y me pasó.
Y aquel instante marcó un antes y después, pues podría haberme quedado en el lamento, en la queja, en el victimismo… y elegí que no, que aceptaba lo que viniera, por desagradable que fuera y después seguiría caminando.
Aquella actitud fue lo que me permitió abrirme a los aprendizajes que la vida me pusiera por delante.
Lo que no tenía ni idea es que fuera posible vivir todo lo que llevo viviendo todos estos últimos años.
Escribir un libro fue un sueño que descarté de niña por parecerme demasiado inalcanzable.
Y no solo se hizo realidad, sino que ya existe el segundo y hay un par de ellos ya en mi corazón y mente esperando a que vuelva a parar para darle rienda suelta a la escritura.
Entrégate a la vida. Confía en ella que la vida, aunque a ratos no te lo parezca, está a tu favor.
Cuando no te lo parece es porque te está dando lo que necesitas, no lo que deseas.
Y es lo que necesitas lo que te acerca a lo que deseas.
Vuelve a la frase anterior y léela de nuevo.
Lo que necesitas es lo que te acerca a lo que deseas, por eso la vida te da lo que necesitas.
Ábrete a aprender lo que sea que puedas aprender de lo que vives en cada momento, pues es eso lo que te acercará a lo que sueñas.
Los sueños se cumplen.
¿Cuándo y cómo ?
Nunca lo sabemos, eso depende de la vida.
Ocúpate de tu parte y deja que la vida se ocupe de la suya 😉.
Ya te contaré más sobre mi nuevo libro: La familia enlazada, hoy quería, con motivo de esta buena noticia, traerte un mensaje de esperanza y confianza en la vida.
Ojalá te haya llegado.
Un abrazo muy muy grade.

