El otro día uno de mis hijos me decía:
«Mamá, tú tienes tu trabajo gracias a nosotros, a mi hermano y a mí».
Lo pensé un momento y después lo vi claro y SÍ, claro que sí.
Porque cuando el padre de mis hijos puso sobre la mesa la separación entre nosotros, toda mi atención se fue a que si eso al final sucedía, cómo podría hacerlo para no dañar a nuestros hijos.
Cuando después con los años di yo el paso de separarnos, el foco lo tuve en ellos antes, durante y después.
Lo que apliqué y aprendí con ellos en mi proceso de separación es la base sobre la que se sustenta el acompañamiento de Creada.
Pues lo que apliqué estaba basado en el estudio de investigación previo que realicé durante un año.
Pero el estudio era teórico, la aplicación real fue la que desarrollé en casa con ellos.
Y fue un éxito.
Así que mi hijo tenía razón, mi trabajo actual existe gracias en gran medida a ellos, pues fueron mi motor para hacer una separación consciente, aunque no contara con la complicidad del padre para ello, en aquel momento.
Y es que aunque nunca fui muy niñera, desde que soy madre mi sensibilidad por la infancia es brutal.
Y es el bienestar de los niños y niñas lo que más me mueve.
Por eso en el equipo de Creada, ya sea con las terapeutas o las abogadas, ante una duda siempre les devuelve el foco a las criaturas.
No va de quien tiene la razón o de si esa medida es habitual o no en nuestra sociedad, sino de aplicar la forma más respetuosa y beneficiosa para las criaturas.
Eso es lo realmente importante.
Abogadas, terapeutas, psicólogas (y cualquier profesional) impregnamos nuestro desempeño profesional de nuestra esencia.
Hasta ahí bien.
El problema viene cuando se dejar de ver a la persona que tenemos delante al atenderla y se proyecta en ella la historia personal, la mochila propia con los juicios y creencias limitantes de una misma.
Para saber acompañar y asesorar de una forma honesta, consciente y 100% beneficiosa para la clienta, atendiendo su realidad única y personal, es trascendental que la profesional haya limpiado su historia para no proyectarla en la persona a la que atiende.
Esto es algo que cuidamos muchísimo Miguel Ángel y yo al seleccionar al equipo de Creada.
De hecho dos veces al año nos reunimos terapeutas y abogadas para formarnos.
Para corroborar que seguimos en la misma línea.
Porque la excelencia es uno de nuestros valores y para asegurar una calidad humana y cercana de 10, es importante que nosotras sigamos mirando hacia dentro para ocuparnos de nuestra sombra.
Para que cuando escuchamos a una clienta/e, verle de forma íntegra con la mirada y el corazón limpio.
Para reconocer a quien tenemos delante de forma íntegra con una conexión pura y empática.
Hace poco tuvimos el segundo encuentro de este año y la actividad principal fue barranquismo.
Lo ideé así porque deseaba que sintieran miedo, incertidumbre y otras muchas emociones muy incómodas como sucede durante la separación.
No lo hacíamos solas, hubiera sido una kamikaze, sino con un equipo de profesionales excelentes que nos hicieron sentir seguras y acompañadas, haciéndonos así fácil lo difícil.
Exactamente igual que hacemos en Creada cuando acompañamos procesos de separación.
Y es que en las situaciones incómodas y dolorosas contar con quien te sabe guiar y apoyar es trascendental, pues es lo que marca la diferencia.
Paco y Javi, nuestros guías durante el descenso del barranco, nos ayudaron a terapeutas y abogadas a transitar cada situación delicada para después poder reconocer y honrar el mérito de lo logrado.
Como sucede cuando terminamos el proceso de divorcio habiéndolo hecho de forma consciente.
Durante todo el encuentro el equipo Creada trabajamos a partir de lo que habíamos sentido en el descenso.
Lo comparamos con cómo cada una vivió su proceso de separación y con cómo se sienten las personas a las que acompañamos cuando lo pueden vivir con sostén, apoyo, asesoramiento y guía.
Nos pusimos en vuestra piel.
Y que es que detrás de la forma de acompañar en Creada cada proceso de separación hay muchísimo trabajo por parte de todo el equipo.
No solo a nivel formativo en cuestiones técnicas, sino también y especialmente es formativo a nivel profundo y humano.
Porque solo personas como tú y como yo que hemos vivimos el proceso en primera persona, sabemos lo muy difícil y duro que es.
Por eso acompañar con delicadeza, mimo y mucho cuidado es esencial.
Porque cada familia, cada persona y cada proceso es único y merece ser visto y acompañado con la delicadeza propia de quien sabe ponerse en la piel de la otra persona, porque además, lo ha vivido antes.
Aquí tienes un breve resumen de lo que hemos hecho en este último encuentro donde hay alguna carilla de susto también.
Aunque verás también muchas risas, pues con nuestro equipo de terapeutas y abogadas hemos creado una familia que siendo compañeras, nos queremos y cuidamos como cuidamos a cada persona a la que acompañamos.
Lo que deseamos es que cada vez sean más las familias que, atravesando un proceso tan doloroso como la separación, puedan hacerlo de la mejor manera posible.
Y quienes quieran puedan hacerlo con la mejor guía que existe: el equipo de Creada.
Puedes echar un vistazo al equipo por dentro viendo aquí la pincelada del primer encuentro de este curso y aquí la de este segundo encuentro.
Y lo que ves es eso, solo una pincelada.
El cuadro completo es precioso y si deseas impregnarte de él para vivir con tranquilidad y recuperar la alegría en tu vida mientras sabes que tus hijos están bien, reserva aquí tu sesión de valoración, que nos tienes al equipo al completo esperándote y disponible también en julio y agosto.
Un abrazo muy grande.

