Aún estamos muy al inicio del verano y la pregunta que más estamos recibiendo es: ¿Qué hago con tanto tiempo sin mis hijos?
Y es que no solo el primer verano tras una separación —o cualquier verano donde ellos no estarán contigo tanto como antes— puede remover muchas cosas. Puede doler. Puede descolocar.
Y así varias veces durante estos meses.
Nada de lo que sientes es malo.
Echarles de menos y que te duela no te convierte en más madre o padre ni ni sentir alivio en peor madre o peor padre.
Aunque duela, también puede ser una oportunidad.
¿y si pudieras darte permiso para mirar hacia dentro y explorar quien eres tú ahora?
“¿Qué partes de mí han quedado en pausa desde que soy madre o padre?”
¿Qué haría este verano si no tuviera que demostrarle nada a nadie?**
“¿Y si estoy disfrutando demasiado?”
“¿Y si soy una mala madre por desconectar y no acordarme de mis hijos durante unas horas?”
Estar sin ellos no es desamor.
No les quieres menos por estar bien.
Ni les quieres más porque te duela hasta desgarrarte estar sin ellos.
Sino de honrarlo.
- Hacer una escapada tú sola, sin escapar de ti.
- Volver a algo creativo que dejaste atrás.
- Activar amistades adultas.
- Empezar terapia o una formación que te resuene.
- O simplemente descansar sin culpa.
- Buscar todo el rato fotos o mensajes de los niños.
- Compararte con familias que parecen «completas».
- Fantasear con lo que podría haber sido.
Si este verano hay lágrimas…
Es normal.Puedes escribir. Llamar a alguien. Dejarte sentir.
Tú sigues estando y existiendo, aunque ellos no estén.
- Escuchar el último episodio de esta temporada del podcast: Verano sin hijos: cómo afrontar el tiempos in ellos.
- Leer Separada. Es una caricia para el alma y te va a dar muchas respuestas que te harán sentir seguridad en las decisiones que tomar y en cómo hacerlo y tranquilidad en tu día a día.
Y si necesitas hablar con alguien que entienda de verdad por lo que estás pasando porque ya lo vivieron antes, en Creada seguimos a tu lado también en julio y agosto.

